jueves, 6 de octubre de 2005

Acerca de Chary, cantante de Loquero, o la leyenda de Tanguito reescrita en tiempos de punk rock…
“No sé a dónde voy a dormir esta noche“, un sorbo de sobrio jugo de naranja y la voz de Loquero se afirma, ya nada temblorosa. “Anoche, por ejemplo, dormí en la plaza de Almagro. Es mi forma de vida: vivo abierto a las posibilidades que me brinda cada día.” Chary, así a secas, se deja llamar este marplatense de 30 años al frente de Loquero, que bien podría encarnar el modelo de ‘bohemio homeless’ de Tanguito. Él define así a la banda:
¿Alguna vez entraste a un manicomio? Cuando entrás a un manicomio y salís, no sos el mismo. La pretensión es esa. Es hacer algo que una vez que lo escuches no seas el mismo. Mi intención, mi utopía, sería que todo el mundo rompa su DNI, que no vaya nadie más a trabajar, que no haya mas policías ni ladrones, etc. Esa es una pretensión, pero lo que se logra está a la vista: es nada.

Chary es consciente de que en estos tiempos el punk es sinónimo de inocuidad.
Ya no me interesa andar disfrazado de punky. Ahora cualquiera se viste así y se vuelve parte del paisaje, y para mejor los padres lo consienten. En los ’80s todavía te metían en cana por tener una cresta; ver a un punky en la calle asustaba. Una vez me metieron solo en una celda. Quería ir al baño pero no me animaba. Tenía que atravesar un pasillo oscuro y con charcos, mientras unos chabones de terror, tatuados todo mal, se me empezaron a acercar. ‘Chau’, dije, ‘acá me violan y me matan’. Me miraron de arriba abajo y yo todo de punkito. Y uno me dijo: ‘che, ¿vó vení del loquero?‘. Qué imagen le tuve que haber dado a ese pobre tipo para que me viera como loco. De ahí el nombre del grupo y mi idea de lo que es ser punk.
Cada canción es una cicatriz vital y forman parte de “esa sucesión de cosas lamentables que es la vida” (Chary dixit).
“Somos una especie de gatillo. ¿Viste alguna vez la luna en cuarto menguante? Nosotros tenemos el gatillo, ese gatillo se inserta ahí en la luna cuarto menguante y escupe mierda a quien le tiene que escupir mierda y amor a quien haya que escupirle amor.”
¿LOQUERO se disfruta o se sufre?
Loquero se disfruta, yo por lo menos lo disfruto, sobre todo en los últimos temas, que tienen una visión optimista de la vida. Pero siempre fuimos optimistas, lo que pasa es que hay gente que nos escucha que tiene una lectura pesimista de la realidad. Entonces cuando vos tenés una forma pesimista de ver la vida, terminás viéndolo todo así de manera forzada, ves todo negro. LOQUERO no es negro, es púrpura o del color de la sangre a veces, por la menstruación. No es por mala leche, somos tipos que sufrimos como todos, pero no queremos que nadie más sufra. Todo lo contrario, que todos sean felices. “Prefiero ser feliz a tener razón” (del tema “Because”, Club de solos).
¿Qué cosas sentís que te hacen feliz?
Para mí es muy importante esa frase, quizás la más importante de ese disco. Porque ser feliz en el sentido en que yo lo digo, es elección personal de vida: lo dejo todo, no me importa nada. No me importa si me cago de hambre, no me importa si me voy de viaje y pierdo el trabajo, no me importa si mi novia me dejó… tengo que cumplir con la misión, la cumplo y ya está, se acabó el problema, eso es todo. Cuando cumpla la misión, o sea el día que me muera, si cumplí con lo que tenía que cumplir, podría haber sido feliz, seguramente no tenía la razón, seguramente que había que llenar la heladera y había que quedar bien con toda la gente con la que había que quedar bien, ¿pero sabés qué? no me importa quedar bien, sólo el momento en que soy feliz. En otras palabras, no puedo hacer lo que no me gusta. Sí, soy un poco egoísta, pero prefiero ser feliz en el momento. Tenés 15 años y te ponen la droga ahí y te dicen “man, acá está, ésta es la felicidad”. La felicidad te va a durar 5 minutos. ¿La tomás o no la tomás? Si eso es felicidad yo la tomo. Esa es la onda, después te das cuenta de que no hay felicidad, no hay una mierda, todo es un bajón. Pero el gustito de probar, el intento, siempre es un lindo gusto.
Hablando de la amistad…
La amistad, creo que no existe. Tengo muchísimos amigos, yo los quiero, pero… mi amigo se murió y los que están ahora son amigos también pero estan vivos y pertenecen a todo esto. O sea, yo me ensucio con mierda las zapatillas pero no pertenezco a este mundo.
Y de los miedos…
Tengo miedo de no poder controlarme cuando me vienen esas ganas locas… cuando te das cuenta que la locura está dentro tuyo, ya es demasiado tarde. Es bueno mirar hacia el abismo mucho tiempo, pero ojo que el abismo mira dentro tuyo. Cuando estás loco, realmente loco, no lo sabés, entonces en esos momentos vienen esas ganas locas incontrolables, en las cuales ni siquiera podés disfrutar ese momento. ¿Sabés que es la vida? Es una nena de 8 años con la nariz sangrando. La vida es así, ¿y sabés porqué está sangrando? Porque el padre le pegó, la vida es así y será así el resto de la putísima vida. En vos está llevarla de alguna manera o no.
Y la soledad…
Hace tanto tiempo que estoy solo que ya estoy acostumbrado, la soledad soy yo, amo mi soledad por que es lo único que tengo, tengo una soledad que es re fiel.
Y las drogas…
En tiempos de adolescencia, Chary cantaba en un grupo llamado ‘Todos contra todos’, hacía un fanzine, era anarquista y tomaba hipnóticos.
“No era larva, pero caí en un abismo de psicofármacos del que me sacó mi mamá. Sé que los punks más duros no me lo van a perdonar que le agradezca a mi vieja, pero ellos no estuvieron acariciándome toda una noche hasta que se me pasó la locura.”
“La droga es mala, mirá como quedé yo. Tomé muchas drogas, ¿y qué? Estoy acá y no me morí, hago música, trabajé en trabajos de alta complejidad que requieren muchísimo esfuerzo y profesionalismo, trabajé con vidas humanas y sin embargo lo hice y me tomé todas las drogas que yo quise, ahora no tomo más, y no tuve que ir a ningún psicólogo ni a ningún pastor para dejarlas, al final de todo las dejé por que yo quise, por que yo mando sobre mi. No creo en el destino, porque no me gusta que digiten mi vida. El que toma drogas le hace daño a su físico y creo que en alguna medida eso está mal, pero yo no soy quién para juzgarlo, muchísimas drogas te abren muy bien la cabeza y muchísimas otras no. El que quiere drogarse que lo haga y el que no, no, pero a mí me gustaría que haya libertad de elección. Cada persona es libre de elegir su propia muerte y su propia forma de vida.”
Separado, dos hijos, hoy puede dormir en una plaza, pero se toma un juguito de naranja en plan de desintoxicación y quiere vivir de la música. Cuando oye que algún fan grita ‘Loquero poxyran y violencia’ se le ponen los pelos de punta otra vez. “No quiero se un vocero de mi generación, no quiero ser el Indio Solari“.
Algunas pistas: Viaje a Brasil, experiencia psicodélica en pleno Mato Grosso y rodeado de indígenas y caimanes. Retorno a la Argentina y alistamiento en el ejército voluntario. “¿Qué es lo peor que podía hacer? Meterme con los milicos. Me discipliné a la fuerza, arrastrándome por los médanos y los cardos, a las cinco de la mañana, en ayunas. Duré dos meses y pedí la baja.” Estudio y práctica de enfermería. “Yo tenía algo que curar en mí y me metí a trabajar en salud, tuve las peores guardias a mi cargo. Cuidar a mis propios amigos en estado terminal no fue nada fácil. Llorábamos juntos cada vez que los tenía que pinchar“.
En Loquero, estas experiencias tratan de cicatrizar. Sus viñetas, localizadas en horas y zonas fronterizas (Pompeya, Liniers, Constitución) no escatiman sordidez y proyectan la redención. El título de su segundo disco, ‘Club de solos’, resume la visión que Chari tiene de Buenos Aires. “¿Viste como la gente arrastra los pies en los pasillos de Diagonal Norte? Veo ese conglomerado de personas como un hormiguero de solos y solas“, cuenta el muchacho de las cicatrices que todo en esta ciudad lo sorprende y le da mucho miedo al mismo tiempo. Acaso esté más cerca de lo que vos creés, durmiendo en la plaza de tu barrio mientras sueña con “desaparecer para siempre en un flash de nieve“.
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Aclaración: esta nota fue confeccionada a partir de diversas entrevistas extraidas de zines y periódicos.
Loquero tiene editados a la fecha, varios discos oficiales y un EP: “Terror morboso a la exposición pública”, “Club de solos”, “Fantasy” (2002), “Black” (2004), el acústico “Consuelo” y el EP “Golpe bajo”. También circulan por ahí cintas en vivo de sus gigs. ¿Te quedaste con ganas de más? Visita su
sitio oficial en la web, consigue alguno de sus discos o lo mejor de todo… vé a verlos en vivo cuando puedas.
ENTREVISTA PUBLICADA EN KATARSIS ( http://www.katarsis-net.com.ar/)

2 comentarios:

  1. pibes, el blog cada vez mejor y más completo. copadísima la nota al chary. un abrazo desde sanfranciRco

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